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domingo, 10 de agosto de 2014

Furor!



LA MUSICA ENTRA POR MIS OIDOS Y SU FUROR y pasión hace estragos en mi cuerpo, mi vista no alcanza captar y entender, solo sé que mi cuerpo se mueve al compas de la alocada y contagiosa música que entra por mis oídos, siento tus manos sobre mi cuerpo, sobre mi cintura, tus labios sobre los míos y tu respirar,… ese respirar intenso y entregado que me regalas con cada movimiento de tus caderas, tu sudor se mezcla con el mío en uno solo, y por momentos degusto su sabor , un sabor tan embriagante que no permite que me detenga, continuo entregado a la voluntad de tus manos , labios y cadera….somos uno con la música, con los tragos y el sudor… la gente para mí ha desaparecido de repente solo puedo sentir tu piel, oigo latir tu agitado corazón , tu respiración es constante, intensa y caliente por la cercanía de nuestras pieles, que ya no son dos, sino más bien una.


Al final confío y me dejo llevar por tus brazos….pasa un tiempo….despierto yo y despierta el día y te veo a mi lado, como desde el principio y hasta el final.

CARPE DIEM

No mas.


No tengo paciencia para el cinismo, críticas en exceso y exigencias de cualquier naturaleza. Perdí la voluntad de agradar a quien no agrado, de amar a quien no me ama y de sonreír para quien no quiere sonreírme. Ya no dedico un minuto a quien miente o quiere manipular. Decidí no convivir más con la pretensión, hipocresía, deshonestidad y elogios baratos. 

No soporto conflictos y comparaciones. Creo en un mundo de opuestos y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible. En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición. No me llevo nada bien con quien no sabe elogiar o incentivar. Las exageraciones me aburren. Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna para quien no merece mi paciencia"

CARPE DIEM

domingo, 3 de agosto de 2014

"Mi media naranja"

Las copas han hecho su mayor esfuerzo y lo han logrado, han entrado en mi cabeza, en mi sangre y en mi cabeza, y como he de esperar han sacado a flote sentimientos.

A pesar de los fracasos sigo creyendo en la muy famosa frase que dice: “que cada cual tiene su media naranja”, es más me aferro más a la idea de que a pesar de haberme encontrado con unas cuantas naranjas agrias en ese proceso normal en la vida de un ser humano  que llamamos crecer, el amor verdadero si existe y no se ha extinguido como nos quieren hacer creer.

Me sorprendo a mi mismo en incontables ocasiones conversando con un subconsciente que no se rinde ante las decepciones, y que todo lo contrario saca lo mejor de cada situación y me afianza aun mas a la idea de que sin duda alguna, mi media naranja anda por ahí buscándome en algún lugar del mundo.


Yo por otro lado en ocasiones dejo a mi subconsciente hablando solo y me olvido de la idea del amor, aunque al final me dejo vencer por su persistencia, lo escucho,  vuelvo a creer y me vuelvo a enamorar; retorno a ese sentimiento que mueve tanto y a tantos, vuelvo a soñar, a mirar las estrellas , a creer en los sueños compartidos , en los detalles pequeños que se tornan gigantes, vuelvo a desear compartir días completos con la persona que he decido amar, a pesar de no estar seguro si es o no, la muy buscada “media naranja”….

domingo, 25 de mayo de 2014

Tan libre como....

La noche se encuentra azul intenso, estrellado y vagamente acompañado de un aire de libertad, miro a cada una de aquellas estrellas, y me llaman a vagar, a ser un callejero, propiedad de nadie y dueño de nada.

Vagar calles, caminar sin rumbo y solo acumular experiencias, embotellar canciones, mirar historias y tomar tragos que acentúen la vida de felicidad y abundante risa.

Las estrellas me llaman a andar calles de todo el mundo con solo cruzar puentes, escuchar desconocidos ritmos que nos inciten a bailar, bailar, y bailar solo o acompañado, pero bailar y darle ritmo a la vida.

Miro hacia la luna y pienso en lo delicioso que sería dejarme llevar por el viento, en ser tan libre como aquel cielo, aquella luna, y aquellas estrellas.

Respiro hondo y  dejo partir en aquel suspiro mi idea loca de vivir, de correr, de sudar sin temor ,de bailar ,de amar, de compartirme tal cual, en fin me olvido de mis anhelos de sencillamente ser, por un momento me animo nuevamente a soltar aquellas etiquetas que me impiden ser tan libre como deseo.

Vuelvo mi mirada a la luna y su plenitud refleja falta de preocupaciones innecesarias, entonces es cuando resuelvo que para caminar aquellas calles más placenteramente debo soltar preocupaciones absurdas.

El equipaje lleno de desasosiego me es difícil de soltar, pero definitivamente no imposible, es definitivo caminar sin peso o no caminar, entonces suelto todo y camino.

Sin saber si vagar es bueno o malo, lo que sí sé es que es libertad.  

CARPE DIEM